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Matt Conner 
La conducción temeraria es una infracción de tráfico muy habitual en Estados Unidos. Se produce cuando un conductor hace caso omiso de su propia seguridad, así como de la de los demás, incluidos los ciclistas y los peatones. La conducción temeraria no solo es extremadamente peligrosa, sino que puede provocar lesiones graves (y, en ocasiones, la muerte). Muchos conductores de Washington se ven abocados, sin tener culpa alguna, a una crisis económica tras ser atropellados por un conductor imprudente. Afortunadamente, quienes provocan accidentes debido a un comportamiento imprudente actúan con negligencia; por lo tanto, pueden ser considerados responsables de sus actos imprudentes.
La conducción temeraria es un término amplio que se utiliza para describir una serie de conductas peligrosas al volante, entre las que se incluyen:
Cualquiera de estas situaciones podría suponer un grave riesgo de lesiones para otros conductores e incluso para los peatones. En algunos casos, varias personas podrían verse implicadas en el accidente, lo que aumentaría los costes asociados al comportamiento de una sola persona. La conducción temeraria supone un peligro para todos los que comparten la vía pública y, a menudo, provoca lesiones graves y de larga duración. Entre las lesiones más habituales en los accidentes por conducción temeraria se incluyen:
Estas lesiones pueden afectar negativamente a la vida de la víctima, ya sea de forma temporal o permanente. Y no se trata solo de las dificultades económicas, sino también de las secuelas físicas y psicológicas. Algunas víctimas ya no pueden trabajar, disfrutar de la vida o incluso mantener a su familia.
La mayoría de los conductores no son conscientes de que están incumpliendo las normas de tráfico, mientras que hay quienes ignoran deliberadamente las normas de seguridad. Por ejemplo, los conductores saben que el exceso de velocidad es ilegal, pero incumplen esa ley para llegar a tiempo a su destino. Todas y cada una de estas conductas imprudentes al volante pueden provocar lesiones graves, y el conductor imprudente debe rendir cuentas —e incluso ser multado— por sus actos.
Si tú o un ser querido habéis sufrido lesiones a causa de un conductor imprudente en Seattle o en cualquier otra zona de Washington, podéis exigirle que rinda cuentas por su comportamiento y recibir una indemnización por vuestras pérdidas económicas. Ponte en contacto hoy mismo con los abogados especializados en lesiones personales de Washington de Brett McCandlis Brown & Conner. Podemos ayudarle con su reclamación por accidente de tráfico, lesiones graves o muerte por negligencia provocadas por un conductor imprudente. Para dar el primer paso, concierte una consulta con un abogado especializado en accidentes de Washington llamando al 800-925-1875 o rellene nuestro formulario de contacto en línea con sus dudas legales.
Matt Conner cuenta con una trayectoria de éxito contrastada. Tras graduarse en la Universidad de Willamette con una doble titulación en Matemáticas y Economía, Matt trabajó como economista en la Oficina de Análisis Económico del Estado de Oregón antes de pasar a trabajar en el sector hipotecario y inmobiliario. Aunque poco después Matt se matriculó en la facultad de Derecho, su paso por el sector financiero le ha proporcionado una valiosa experiencia sobre cómo conseguir la máxima indemnización para sus clientes.